Lo mejor de la tarde llegó en el cuarto, "Bordador" de nombre, un utrero de Javier Molina que embistió con clase y nobleza a la muleta de Arturo Saldívar. El mexicano se entendió con el colaborador animal, al que recibió con la muleta de hinojos en los medios, y cuajó un par de series al natural, especialmente la primera de ellas, de trazo, gusto, templanza y compás sobresalientes. Sobre la diestra hubo mayor desigualdad, aunque por ese lado también dejó notables muletazos. Con el novillo venido a menos, pisó terrenos de cercanías y cerró por bernadinas antes de pasaportarlo de un magnífico volapié, en el que se tiró recto y se atracó de toro. El novillo salió rodado de los vuelos de la muleta y Saldívar vio cómo le premiaban con el doble trofeo y cómo el de Javier Molina, que hizo algún amago de rajarse, fue premiado con la vuelta al ruedo. Antes, con el que abrió plaza, un animal que se aburrió pronto, llegando incluso a echarse antes de que se le entrara a matar, Saldívar dejó esbozos de su buen concepto del toreo en una lidia que no pudo ser brillante debido a la rajada condición de su adversario. Fue notable su participación en quites a lo largo de todo el festejo.
El debutante Jesús Chover quiso lucirse en todo momento. Se fue a portagayola en su primero, recibió a su segundo con faroles de rodillas, participó en quites siempre que pudo, banderilleó a ambos utreros y los pasó de muleta con enorme entrega. Casi todo lo hizo con más voluntad que acierto, pero la disposición del joven torero fue irrefutable. La muerte de su primero que, como el sexto, llegó muy aplomado al último tercio, la brindó a su amigo y compañero de la Escuela de Tauromaquia de Valencia Luca Ruffo.
El Melenas pasó con más pena que gloria por el coso valenciano. Brindó la muerte de su primero a su padre, José Hernández "El Melenas". Sus novillos, nobles y manejables, fueron a menos, al igual que sus trasteos. Es cierto que puso ganas en algunos pasajes de la lidia, pero también es cierto que no estaba preparado para asumir un compromiso de tanta importancia. Se cortó el dedo pulgar al entrar a matar al segundo de la tarde y fue atendido en la enfermería de una herida que precisó de cinco puntos de sutura.
Valencia, 20 de julio de 2010. Novillos de Javier Molina, bien presentados y de juego desigual, destacando la buena clase del 4º -"Bordador", número 4, de pelo negro, 475 kilos de peso y nacido en febrero de 2007-, premiado con la vuelta al ruedo. ARTURO SALDÍVAR: Silencio y dos orejas; EL MELENAS: Silencio y silencio tras aviso; JESÚS CHOVER: Silencio tras aviso en ambos. Entrada: Más de un cuarto. Saludó tras parear al 2º Antonio Peinado.