También para el abogado sevillano Joaquín Moeckel el de hoy es un día "triste". El letrado de PROTAUNI, en declaraciones a APLAUSOS, confesaba: "El varapalo de hoy es muy fuerte. Como ciudadano me llevo un desencanto importante porque Cataluña ha sido siempre una tierra de avance, de progreso, de adaptarse a su tiempo y una tierra de libertades; y hoy ha dado un retroceso porque lo que ha hecho es convertirse en una tierra de prohibiciones, de andar para atrás, de imposiciones y de sanciones creadas por un tripartito. Por tanto, a nivel ciudadano me siento mal porque creo que Cataluña ha involucionado". Moeckel, desde el punto de vista jurídico, afirma: "A mi juicio, el Parlamento catalán no tiene competencias para votar lo que ha votado hoy. ¿En qué sentido? Lo explico: El artículo 149 de la Constitución española habla claramente de cuáles son las competencias del Estado y cuáles las de las comunidades autónomas. El Estado se reserva para sí mismas las competencias que afectan a todo lo relacionado con cultura, patrimonio, economía... y la tauromaquia, en su realidad multidisciplinar, tiene que ver con todo eso. Por tanto, abolir los toros mediante una ley dictada por un parlamento autonómico es una locura. Yo entiendo que el Parlamento catalán tiene competencias para regular lo que existe: regular, sí; abolir, no". Moeckel, además, añade: "Por otra parte, es una obligación del Estado promover y defender la cultura. Así lo dicta la Constitución. Teóricamente se están atacando principios tan elementales como la libertad de empresa. Yo digo, ¿ser empresario taurino es algo ilícito? No. Por lo tanto, ¿por qué uno puede ser empresario taurino en Valladolid y no puede serlo en Barcelona? Se está anulando el principio de libertad de empresa. Además, obviamente, a los toreros también se les cercena el derecho a su trabajo, a la libertad artística".
El toreo, por otra parte, no puede recurrir por sí mismo al Tribunal Constitucional: "Sólo podrían recurrir la decisión del Parlament el presidente del Gobierno, el de la Comunidad Autónoma en cuestión, el Defensor del Pueblo o 50 diputados del Parlamento Nacional". "Lo peor de todo -concluye- es que el 1% de una población está imponiendo su criterio al 99% restante. Hoy es un día triste. El parlamento catalán ha dictado un ataque contra la libertad".