Dos semanas después del gravísimo percance que sufrió en Sevilla, el banderillero Luis Mariscal se ha puesto de pie y, con ayuda de un andador, ha dado sus primeros pasos. "La herida y la circulación sanguínea de la pierna mejoran cada día, pero sigo sin sentir los dedos del pie", asegura el torero de plata hispalense.
Luis Mariscal continúa ingresado en el Hospital Sagrado Corazón de Sevilla, donde mañana volverán a someterlo a varias pruebas para comprobar cómo marcha la sensibilidad de la pierna: "Estoy un poquito mejor. Esto marcha muy despacio, pero ya he podido ponerme de pie y por fin he dado mis primeros pasos", señala. "Todavía tienen que hacerme unos análisis de los nervios de la pierna, porque eso es lo que más lentamente está evolucionando. Sé que sensibilidad en la pierna tengo, porque aún siento muchos dolores, pero son dolores confundidos. Por ejemplo, me tocas la planta del pie y me quema horrores, pero si me tocas los dedos no siento nada".
El propio torero confiesa que la herida y la circulación de la sangre de la pierna "mejoran cada día", que la temperatura y latidos del miembro lesionado "están correctos" y que hay ahora que seguir "esperando que pase el tiempo tanto para que cierre la herida -sigue con curas a diario- como para recuperar mayor movilidad en la pierna".