6227 | Giachino - 27/09/2011 @ 22:20:48 (GMT+1)
De purísima y oroDe purísima y oro concebido,prófugo de la muerte y el olvido,
sangre sabia, pasión por soleares,corazón repartido en alamares,
sacerdote de un rito milenarioque incendia la razón y el calendario
porque, si en San Isidro no torea,el Cossío parece una capea.
Barcelona, Linares, Almería,Galapagar, Puerto Santa María,
Manizales, Granada, Aguas calientes,Málaga virgen, México insurgente,
Torre del Oro, aljibe ultramarinoque goza convirtiendo el agua en vino.
Qué modo de vivir, qué desmesura,qué romance del duende y la bravura:
Pucela, Nimes, Acho, siete en celo,lo que menos importa es tocar pelo,
lo que más la escultura tan antiguadel toro y el torero en la manigua
menguante cuando todo es casi nada,Sabiondo, Azucarillo en la almohada
y, en capilla, Madrid, 5 de junio,senado de Las ventas, plenilunio
del milagro imposible que sucedecuando en mitad del ruedo quiere y puede
redimir la fugaz manoletinacitando de verdad, sin purpurina,
encelando al morlaco salmantino(maestro, al aparato Lupe Sino).
Juan Belmonte y Gallito, edad de oro,tercio de quites ¿falta o sobra toro?
el caso es que Tomás, en el paseo,parece Apolo, Lucifer, Orfeo,
y, en la distancia corta, se adivinaque desenreda el tedio y la rutina.
¿Qué coño mártir? Toreador, señora,
dijo Bizet poniendo su alma en hora.Desde que tiene fans a punta palaalterna con Fray Rulfo chez Comala,
con quien suscribe, con Vicente Amigo,colchoneros cabales antiombligo,
adoradores de canela en rama,desertores del virus de la fama,
que, si huelen su nombre en los carteles,rescatan la querencia de caireles
y llevan al tendido a la parientatumbacristos, escote que revienta
de ganas de Tomás, cuerpo presentea horcajadas del sueño de la gente.
Ordóñez, Dominguín ¿quién dijo miedo?
¿Hemingway? más mola José Alfredoque sigue siendo el rey, cuando mi primo
se cruza en buena ley, yo sumo y rimoporque la gringa va como una moto
retratando al maestro (pie de foto)que no sabe decir que su toreo
es un modo de ser, un camafeoque guarda la memoria de un pasado
sublime, atroz, violento, enamorado.Primavera en la huerta, pintan fallasy luego la Maestranza sin pantallas
digitales que todo lo envilecenconfundiendo el ruido con las nueces.
Mirándose por dentro, hace el paseosabiéndose delfín, obispo, reo,
desplegando el capote en amapola(no tiene pasta la revista Hola
para invitarlo a rabo de sobrero)como los rojos no llevan sombrero
le brindé un Panamá, cancha de Boca,náufrago que atormenta cuanto toca,
Mariachi, Laborioso, Cartuchero,Campanario, Jumito, Comunero,
Idílico, Dakar, par de pitones,Falador, Exhortado, bendiciones
para el clavel del nueve, legionarioque limpia de polilla el incensario
con la patita alante y medio pecho,punto de cruz, en corto y por derecho,
y el nieto del abuelo Celestinorompe la puerta grande del destino,
Cúchares, Lagartijo, dios, Cagancho,Quijote en vena, Pocapena Sancho,
quiero decir, Tomás, que necesitotu gambito de dama, pan bendito,
pobrecito quien vaya por delante,tercio de quites, Belzebú mediante.
La andanada del ocho no perdonatus Nimes, tus después, tus Esteponas.
A la hora de fundar la primaverate cambio mi bombín por tu montera,
tus cicatrices por mis vanidades,mis meretrices por tus soledades,
Hay que ver, corazón, la que has liado,poniéndote en el sitio reservado
al alma que respeta tanto al toroque lo invita a fumar tabaco y oro.
Por taleguillas canta Vinaterola balada del rey de los toreros.
Joaquín SabinaGalapagar, a mis cuarenta y veinte
12 de febrero de 2009