Si el toreo bueno es un misterio a los toreros no hay que entenderles ni siquiera intentar descifrarles, es mejor disfrutarles y emocionarse. Con los que tengan capacidad de emocionar, naturalmente. Morante es paradigma de esa filosofía. A lo largo de esta entrevista habla de sus sentimientos, de sus creencias, de sus amores, de su gente y de sus competidores, de sus rarezas… en realidad nos da sus claves no para entenderle sino para comprender que su toreo es misterio, misterio con el que emocionarse.
“Siempre me sentí querido en Sevilla y aunque en el amor existen pasajes de desconfianza yo siempre me mostré con los brazos abiertos. Siempre le entregué todo mi ser en el albero. Luego puede pasar que no estés como el público quiere y puede surgir el enfado pero todo pertenece a la normalidad del querer”
“Con quien más he sentido la competencia es con José Tomás pero como hemos coincidido poco, ha sido una competencia más por fuera, más entre los aficionados que en la misma plaza. Luego cuando toreamos en El Puerto no hubo suerte y todo quedó un poco en el aire”
“Hay días que no me aguanto ni yo. Soy muy sufridor. Yo qué sé, muy raro. No soy normal”
“Mucho tentadero me quita el deseo, lo importante es tener la muleta en la mano y pensar. Es un ejercicio fundamental para indagar. Sin la presión del toro, puedes crear”
“Soy intimista, posiblemente, y poco festero. Salgo y rápidamente me vengo abajo me aburro y quiero irme”
Lea la entrevista completa en su revista APLAUSOS
(Foto: Arjona)
