Inmejorable debut tuvo del navarro ante la sensible y entusiasta afición taurina oaxaqueña, que se le entregó sin reservas y disfrutó al máximo en el que era la primera corrida de toros en territorio oaxaqueño desde 1836 cuando se prohibieron en este estado las corridas de toros. Las dos faenas de Hermoso tuvieron gran calado en los tendidos. A su primero le recortó pronto con Saramago los terrenos y embestidas para después ir de frente y castigarle en dos ocasiones, dejándolo atemperado para que Silveti diera una exhibición de poderío y templanza. Después Tiziano le fue sobando y aguantando hasta poder cuajar dos soberbios palos, de mucha exposición y mérito. Un rejón casi entero le bastó para llevarse dos orejas a su esportón. Lo mejor de la tarde llegó ante un ejemplar al que Hermoso de Mendoza toreó magistralmente, dándole la lidia y los terrenos que el toro pedía. Con Gallito y Machado hubo conocimiento de los terrenos, pureza y exposición, pero el que literalmente provocó la locura en los tendidos fue Pata Negra, que deleitó al público oaxaqueño con esa forma de ir a la cara del toro, de aguantarle y posteriormente tirar de él para pegarle las series de piruetas que rayaron la perfección. A lomos de Pirata, Hermoso puso un rejón de muerte justo y exacto que le valieron los máximos trofeos. El navarro compartía cartel con El Zapata y Federico Pizarro en un festejo que terminó siendo muy accidentado, ya que los dos diestros fueron heridos y trasladados a la enfermería, por lo que sólo se lidiaron cuatro toros. Federico Pizarro corto dos orejas y salió con una fractura expuesta en el dedo anular de la mano izquierda; y El Zapata dio una vuelta al ruedo con una cornada en una pantorrilla. Oaxaca (México). Toros de José Luis Gómez para rejones y dos para lidia a pie de El Grullo. HERMOSO DE MENDOZA: Dos orejas y dos orejas y rabo; EL ZAPATA: Vuelta al ruedo en el único que mató; FEDERICO PIZARRO: Dos orejas en el único que mató. Entrada: Lleno.
