Si el referéndum vota que sí a la prohibición, la Fiesta podría seguir aunque sin su liturgia más importante: la muerte del toro.
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“¿Está usted de acuerdo que en el cantón de su domicilio se prohíban los espectáculos que tengan como finalidad dar muerte al animal?”. Esta es una de las diez preguntas que el gobierno del Presidente Rafael Correa cuestionará al pueblo ecuatoriano en referéndum durante hoy sábado. Una cuestión que afecta no sólo a las corridas de toros sino también a las peleas de gallos, algo de gran tradición en este país.
Aunque la población fuese partidaria de prohibir el maltrato animal en los espectáculos, las corridas podrían celebrarse de igual modo aunque al estilo de Portugal, sin matar al toro, ya que la único que se prohíbe es que no se dé muerte al animal.
La prohibición de la fiesta contaría con el apoyo del 61,2% de la población, según la encuestadora Cedatos, con lo que el mandatario obtendría una significativa victoria.
El propio vicepresidente de Ecuador, Lenin Moreno, reconoció ser aficionado a las corridas de toros y recibió en su despacho a los diestros Sebastián Catella y El Fandi, que le regalaron un vestido de luces.
Hoy Ecuador votará una cuestión importante para la Fiesta que podría servir como precedente y acarrear consecuencias para con otros países.
