En el corazón del campo y alejado de todo lo que está suscitando la crisis del coronavirus, los toreros siguen su preparación aún sin saber cuando podrán enfundarse el vestido de luces. Así, José Garrido disfrutó de una sesión de tentadero a campo abierto en la ganadería de Aurelio Hernándo, dejando imágenes de gran belleza.
Garrido
