GANADERÍA LUIS ALGARRA
(Foto: Arjona)(Foto: Arjona)

Fidelidad a la pureza

Jorge Casals
domingo 21 de octubre de 2012
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Pocas ganaderías como la de Luis Algarra mantienen la pureza de la sangre Juan Pedro Domecq y Díez, procedente de Conde de la Corte y Tamarón. Su calidad ha hecho que la de Algarra se convirtiera en madre de otras ganaderías...

Pocas ganaderías como la de Luis Algarra mantienen la pureza de la sangre Juan Pedro Domecq y Díez, procedente de Conde de la Corte y Tamarón. Su calidad ha hecho que la de Algarra se convirtiera en madre de otras ganaderías, que encontraron su toro ideal en estos pastos de la Sierra Norte de Sevilla. Luis y Aurora son los hijos que mantienen el legado de don Luis Algarra, fallecido a principios de 2006. Un hombre de campo que vivió por y para la ganadería, tal y como ahora hacen sus hijos, que siguen las mismas pautas que llevaron a don Luis a estar presente en las principales ferias. Sin duda, una, la de Algarra es una de las divisas santo y seña del campo bravo sevillano.

- Aurora Algarra: “Me gusta el campo, siempre estuve al lado de mi padre y ahora estoy totalmente volcada en la ganadería”

- “El año pasado se lidiaron los primeros productos de Exótico, que fue indultado por Javier Conde, que dieron las características que buscamos en un toro: fiereza, clase, prontitud, y calidad”

- “En un tentadero de esta ganadería hay que estar muy callado para tener todos los sentidos puestos en la plaza de tientas”

- “Cuando muere mi padre, la ganadería cuenta con 400 vacas; ahora queremos reducir y quedarnos sólo con 200 madres”

- “No es fácil saber lo que llevas al matadero en una ganadería tan seleccionada, miras con lupa y dejas lo mejor de lo mejor”

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