El compromiso de esta tarde en Madrid para el rejoneador Leonardo Hernández no es uno más. Ni mucho menos. Los imponderables se han cebado con el joven torero extremeño que se ha visto obligado a torear con cinco potros nuevos al tener el grueso de su cuadra inmovilizada en México por el cierre de fronteras entre Europa y el país azteca por la aparición de un caso esporádico de Encefalopatía Equina.
Tras haber hecho campaña mexicana a lo largo del invierno, Leonardo tenía todo previsto para haber trasladado sus caballos a España el pasado 6 de abril. Sin embargo, tres días antes de esa fecha, las fronteras se cerraron y se encontró con la fatalidad de ver inmovilizados en México a caballos tan importantes en su cuadra como ‘Verdi’, ‘Xarope’, ‘Burladero’, ‘Templario’ o ‘Travieso’.
“Teníamos dos opciones: o desistir de cumplir los dos compromisos con Las Ventas o tirar hacia adelante con caballos nuevos. Leonardo no se lo pensó y desde que llegó de América no ha hecho otra cosa que poner a punto potros de cuatro y cinco años con los que va a torear esta tarde en Madrid”, explica Pedro Hernández, tío y mano derecha del extremeño.
Por lo tanto para esta tarde, Leonardo tiene dos caballos nuevos de salida: ‘Titán’ y ‘Campino’; Otros dos de banderillas: ‘Despacio’ y ‘Faisán’; Y uno de último tercio: ‘Imán’. Junto a ellos, tres caballos de la cuadra habitual del extremeño que no viajaron a México: ‘Mohícano’, ‘Amatista’ y ‘Olé’.

