GALERÍA FOTOGRÁFICA DE CARLOS PERELETEGUI
Lo mejor del festejo fue el gran ambiente que dejó la pareja debutante entre los aficionados que presenciaron la novillada, entre ellos los apasionados seguidores de la importante pareja de futuro que se ha convertido en el nuevo filón del toreo charro. De diferentes conceptos y formas, los dos novilleros dejaron un gran ambiente en una novillada marcada por el interés desde el principio hasta el final, aunque con el borrón negro que la última res de lastimó durante la lidia.
Alberto Escudero se gustó mucho en el primero, al que hizo una faena intensa, dentro de un trasteo ortodoxo que fue de menos a más, para acabar arrimándose y amarrar el triunfo. Buen nivel también en su segundo, en el que se gustó y su toreo llegó mucho a la gente.
Sensacional y torerísima fue la labor de Alejandro Marcos a su primero. Pero sobre todo por el sabor clásico y el sabor tan puro que atesora. Como demostró en los lances a la verónica ganando terreno para rematar en la boca de riego, o la estocada final. Antes quedó el gusto en sus interpretación con series ligadas y con empaque, inspiración, pureza y naturalidad. Lo mismo ocurrió en los inicios ante el que cerró plaza, con un quite de frente por detrás o el arranque con dos péndulos -donde se lastimó la res-.
Ledesma (Salamanca), domingo 6 de abril de 2014. Novillos de Julio García, bien presentados y de buena condición. El cuarto se lastimó durante la lidia. Alberto Escudero: Dos orejas y oreja; Alejandro Marcos: Dos orejas y palmas. Ambos novilleros debutaban con picadores.
(Foto: Carlos Pereletegui)
