Llegaba a Sevilla consciente de que tenía una única carta para jugar. Y ganó. Ha sido uno de los nombres que ha sonado en la Feria de Abril y eso le ha dado un empujón para arrancar con fuerza su cuarta temporada como matador de toros. Su desbordante ilusión por evolucionar, su constancia y su esfuerzo están dando sus frutos y en la plaza ya se ve a un Esaú Fernández más maduro. Todo ello sin perder esa innata jovialidad que le hace conectar con los tendidos y que le convierten en uno de los toreros jóvenes con mucho que decir.
- “Estoy contento porque la afición ha visto a un Esaú más maduro; Es bonito sentir el reconocimiento y que poco a poco te estén abriendo las puertas”
- “Me quita el sueño las ganas por torear, me levanto cada día con ilusión y ansia de entrenar; quiero triunfar y devolver a mi madre todo lo que ha hecho por mí”
(Foto: Arjona)
