Nunca se escondió en la plaza Julián López “El Juli” y tampoco fuera de ella. Un tío, un hombre, un torero y un maestro. En lo bueno y en lo malo, da la cara. Avanzado el curso, El Juli reflexiona sobre las claves y el contexto de una temporada que reconoce difícil, dura y rara. Todo junto. Reconoce errores, también aciertos. Se sabe en el ojo del huracán y por vez primera asegura que los dardos exteriores han hecho mella en su sólida mentalidad de ganador. No se queja, pero expresa. No oculta, se sincera. El Juli analiza el contexto de un curso complejo que espera redondear en son triunfal.
- “¿Que yo obligo a los compañeros a tomar ciertas decisiones? Eso es una falta de respeto tremenda hacia esos toreros. Quien dice eso falta a la verdad y además no está respetando a matadores hechos y derechos que toman sus propias decisiones”
- “Todos sabemos quién he sido y soy en el toreo. Me han ligado a situaciones, no siempre con razón y la realidad es que existe un ambiente crispado y raro en torno a mí. Eso me ha desestabilizado en ocasiones este año y lo asumo. No he estado bien muchas tardes”
- “Roberto Domínguez es un amigo ejemplar, alguien a quien estaré eternamente agradecido por sus consejos y su lealtad. Es insustituible para mí a todos los niveles”
- “El de Garcigrande de Perera en Bilbao es el prototipo de toro bravo que buscamos y en el que creemos. Personalmente, busco medirme a un toro bravo y con poder pero con ritmo y clase”
Lea AQUÍ la entrevista completa en su Revista APLAUSOS Nº 1928
(Foto: Arjona)
