EXCLUSIVA: VÍDEO

Morante bendice a una afición apasionada desde el balcón del Wellington: "¡Que baje, que baje!"

Redacción APLAUSOS
domingo 08 de junio de 2025
El genio sevillano les saludó desde el balcón y ¡hasta les dio la bendición! haciendo el gesto cual Papa León XIV; pero los aficionados tenían ganas de más y gritaban: "¡Que baje, que baje!"

Una apasionada marabunta de aficionados se desplazó hasta el Hotel Wellington después de llevar en hombros a Morante de la Puebla por las calles de Madrid -desde Las Ventas hasta Manuel Becerra, lugar donde la policía impidió continuar el recorrido- tras haber cuajado una tarde histórica y antológica de puerta grande en la corrida de Beneficencia. A las puertas del hotel, y entre la carretera, los aficionados llamaron a gritos al torero sevillano, hospedado en el distinguido hotel madrileño de la calle Velázquez, que salió para saludar desde el balcón de la habitación a la multitud enfervorecida, que volvía a corear al unísono su nombre como ya lo habían hecho en la agitada salida en hombros: "¡José Antonio, Morante de la Puebla!".

El genio sevillano les saludó desde el balcón y ¡hasta les dio la bendición! haciendo el gesto cual Papa León XIV. Pero los aficionados tenían ganas de más y gritaban: "¡Que baje, que baje!". Lo nunca visto. O al menos que se recuerde. Histórico Morante e histórica la afición de Madrid.

Síguenos

ÚLTIMAS NOTICIAS

FOTONOTICIA

Vicent Mompó, con Samuel Navalón "el día después"

Vicent Mompó, con Samuel Navalón "el día después"

Mompó, presenció desde un burladero del callejón la corrida de toros de este domingo en Valencia junto a Samuel Navalón, flamante triunfador -y hasta el momento máximo del abono- en su reaparición el sábado en la Feria de Fallas

Cargando
Cargando
Cargando
Cargando
Cargando
Cargando

FERIA DE LA MAGDALENA

La maldición de Eolo y Heracles

La maldición de Eolo y Heracles

Una faena de inteligencia de Talavante al manso y enclasado tercero y la torería de Ortega fueron un oasis sí, pero no bastaron para luchar contra un destino que pareció estar anunciado desde que se levantó el telón

Cargando
Cargando