Una fuerte ovación le obligó a saludar el público a Curro Vázquez cuando se preparaba en el burladero de matadores. Empezó la emoción. El segundo de Garcigrande tenía preciosas hechuras y la cara engatillada. Curro Vázquez lo recibió en los terrenos de la puerta grande. Lanceó con la suavidad que brota de sus muñecas, se quedó corto después del tercer lance y resolvió con una torera media. Brindó a su mujer, Pati Dominguín. Se fue a los terrenos del 5, donde menos soplaba el viento. Allí empezó pasándolo para en seguida ponerse a torear sobre la mano derecha. Una serie de diez muletazos con un parón entre medias que esperó a pies juntos con una torería incomparable. Antes y después del momento firmó derechazos de un trazo, de un estilo y de una categoría extraordinaria. Por el izquierdo el novillo resultó probón, le tragó para pegar naturales sueltos que fueron carteles de toros. Una trincherilla extraordinaria. Los ayudados a media altura que cerraron la faena volvieron a poner a Madrid en pie. Se volcó en la suerte a la hora de entrar a matar. Dobló el novillo entre gritos de ¡torero, torero!. Las dos orejas premiaron una obra milagrosa e inimitable.
💥 𝗖𝗨𝗥𝗥𝗢 𝗩𝗔́𝗭𝗤𝗨𝗘𝗭, ahí queda eso…#Hispanidad2025 #LasVentas pic.twitter.com/NFm1zVxtKX
— Plaza de Las Ventas (@LasVentas) October 12, 2025

