El quinto fue un novillo definido en la clase desde el principio, con especial profundidad por el pitón izquierdo. Enrique Ponce lo recibió con el capote con mucha naturalidad. En la muleta tuvo lugar una faena de expresión y elegancia por parte del maestro de Chiva. Faena brindada a Morante con la afición puesta en pie. Con momentos de gran lucidez por ese pitón izquierdo. Poncinas, molinetes y una deslumbrante trincherilla completaron la obra. Pinchazo y estocada. Oreja tras aviso

