Cuando la temporada 2025 hace poco más de un mes que concluyó, la de 2026 ya está en plena marcha. Tanto es así que los carteles de las primeras ferias de principio de temporada están muy avanzados. Incluso la empresa de Madrid ya se ha reunido con todos los apoderados de la parte alta del escalafón para San Isidro.
Muchos movimientos, llamadas telefónicas y múltiples reuniones de despacho para atar a los de arriba. Uno de los que estará en todas esas grandes ferias es Daniel Luque. Su nuevo apoderado, Antonio Barrera, afronta con mucha ilusión y optimismo este nuevo reto.
Barrera se encarga personalmente de la contratación, cosa que no hacía desde que en su día apoderó a Morante de la Puebla, y además está implicada con mucha ambición la casa Bailleres. Luque y Barrera conforman una unión de enorme potencial para el que puede considerarse uno de los toreros más completos del escalafón, dispuesto a luchar y conseguir el cetro en 2026, y un hombre con amplia experiencia nacional e internacional en los despachos que le está abriendo nuevos horizontes en un momento dulce de su carrera.
La temporada pinta bonita para el de Gerena. Con el comienzo de 2026 llegará su debut en Olivenza, en un cartel de campanillas. El regreso a Castellón, donde cuenta todas sus actuaciones con salidas a hombros, la participación en la Feria de Fallas de Valencia y, como no podía ser de otra manera, será una de las bases en Sevilla, donde este año cortó tres orejas en el abono y en San Miguel cuajó una faena para el recuerdo ante un toro de Garcigrande por el que no apostaba casi nadie y resulta que regaló una obra de arte solo al alcance de los elegidos. Antes estará en Manizales, donde también se le tiene una alta consideración, y después hará escala en México.
Daniel Luque ha sido un gran baluarte en las plazas de primera este año. Tanto que de las treinta y tres corridas de toros (cincuenta y siete orejas) en las que ha participado, dieciséis han sido en cosos de primera categoría, doce de segunda y tanto solo cinco en tercera. Tras superar el gran golpe que supuso la muerte de su padre a finales de abril, plasmó un toreo al alcance de muy pocos. Los aficionados de Castellón, Valencia, Sevilla, Algeciras, Azpeitia, Segovia, Huelva, Pontevedra, Málaga, Cuenca, Albacete, Murcia, o Zaragoza, donde ya es considerado un ídolo, han sido entre otros testigos de sus faenas para el recuerdo. Y capítulo al margen constituye Francia, donde manda sobre todos en Dax y ha entusiasmado en Mont de Marsan, Arles o Nimes, conquistando una nueva puerta de los Cónsules.
Con este aval, Barrera lo tiene fácil para que el de Gerena esté en todas las ferias. El tándem Luque/Barrera ha cogido velocidad de vértigo. Nuevas ilusiones para el aficionado en la época post-Morante. Bienvenidas sean, que falta hacen.

