Durante la presentación de los carteles de la Feria de Valdemorillo en la Sala Antonio Bienvenida en Las Ventas, tomó la palabra el periodista Pepe Ribagorda para moderar una charla con los dos protagonistas del mano a mano del 7 de febrero en esa plaza, Borja Jiménez y Tomás Rufo.
Jiménez habló sobre el duro camino hasta estar representado en las grandes ferias y la importancia de empezar la temporada en una feria tan madrugadora como Valdemorillo: “Me ha costado ocho años, pero ahora he llegado en un momento de madurez personal y como torero que esperamos que no se escape. Ahora creo que soy un torero mucho más cuajado y con mucha más trayectoria, pero en el toreo no vale solo con triunfar un año”. Siguiendo en esta línea, Tomás Rufo afirmó que “cada temporada es un mundo nuevo. Cada uno llega donde se propone a base de dedicación”.
El principal atractivo de este mano a mano reside en la juventud de ambos matadores, el buen momento que viven ambos y la rivalidad entre dos toreros muy diferentes pero con conceptos interesantes. “A mí me motiva esa rivalidad”, confirmó Rufo. “El aficionado necesita un aliciente para ir a la plaza. Cuando se juntan dos toreros jóvenes con muchas cosas que decir se juntan muchas cosas en la plaza. Creo que nadie se va a aburrir, no tengo ninguna duda de que habrá buen toreo”. A su vez, Jiménez añadió que “cada uno con sus armas intentará dar el máximo de sí mismo. La mentalidad que se lleva para un día así es que sea una tarde de triunfar”.
El elenco ganadero tuvo también su protagonismo, coincidiendo los dos matadores, como dijo Rufo, en que “será una corrida del gusto de esta plaza. Es bonita, entipada, y me imagino que estará bien presentada. Todas son ganaderías de mucha garantía”.
