Tras la nevada que pintó de blanco el campo charro salmantino esta semana, la borrasca Kristin sigue imparable. Hasta tal punto que una parte de la fachada lateral de la plaza de toros de la localidad extremeña de Cabeza la Vaca se ha derrumbado tras ceder a consecuencia de las lluvias, ocasionando además daños en varios coches cercanos.
El coso, catalogado como Bien de Interés Cultural desde 1989 y hecho en mampostería, acogió su último festejo el pasado 15 de agosto, una novillada de la Escuela de Tauromaquia de Badajoz en la que actuaron Adrián Guillén, Fran Perera y Joaquín Manzur con novillos de Río Grande.
