Después de un invierno de sueños e ilusiones, los alumnos de la Escuela de Tauromaquia de Valencia pudieron poner en práctica todo lo aprendido en los entrenamientos que a diario llevan a cabo en el coso de la calle de Xàtiva. Este domingo, en la localidad de Puçol, inauguraron su particular temporada con una clase práctica sin muerte en la que se lidiaron reses de Fernando Machancoses, ganadería que pasta en Cheste.
El festejo contó con un gran ambiente -alrededor de 1.000 espectadores- en los tendidos de la plaza, instalada para la ocasión en el interior de las murallas que rodeaban el jardín botánico del Palacio Arzobispal -derribado en los años 60- de la localidad y que datan del siglo XVIII, y con el entusiasmo de los chicos, que demostraron sus cualidades y no se dejaron nada en el tintero.
Participaron Iker Rodríguez, solvente y resolutivo, Juan de Rocío, que manejó el capote con facilidad y buen gusto, Víctor Roig, que no se amedrentó con el más complicado, Pablo Torres, natural de la localidad, demostró su gran concepto del toreo, y José Román, firme con un animal muy rajado.

