España está empapada en agua, que buena falta hacía, aunque en algunos territorios se ha pasado de lo necesario, pero la temporada taurina está efervescente. Se ha abierto con la Feria de San Blas de Valdemorillo en la que ha habido algunos toros y algunas faenas más que notables, y, sobre todo, ha habido unas entradas buenísimas, con tres cuartos de plaza en la novillada, más de tres cuartos en el mano a mano y el cartel de "No hay billetes" colgado en la última.
Ya mismo tenemos Olivenza, las Fallas de Valencia y la Magdalena de Castellón, conocemos los carteles de Sevilla, Madrid y muchos más ya se han cerrado y anunciado. A todo ello hay que añadir algo muy importante, y es que la televisión dará muchos de esos carteles, lo que es una noticia de muchísimo calado, ya que los aficionados vamos a poder ver muchos toros en la plaza o por el televisor. La temporada empieza muy animada, se habla muchísimo de toros, se celebran actos culturales sobre la tauromaquia en casi toda España. Todo ello pese a que en algunas regiones los políticos continúan poniendo palos en las ruedas para hacer desaparecer una tradición que forma parte de nuestra cultura y que como dijera Francis Wolf, "es un bien moral y ético, es un tesoro de la humanidad, uno de los dones de España a la cultura europea", y aunque el Gobierno no quiera, "es un Bien Cultural Inmaterial de España". Un patrimonio que está -clarísimamente- muy al alza, como se ha demostrado en los últimos años, y este creo que se va a demostrar mucho más, dada la ilusión que se percibe entre los muy aficionados, los menos aficionados y entre los nuevos aficionados, en altísimo porcentaje jóvenes que no han cumplido los 18 años y que están diciendo -a los prohibidores por naturaleza- que a ellos nadie les quita la libertad de asistir a las plazas de toros.
Por todo ello, me atrevo a calificar esta temporada que acaba de empezar como muy ilusionante. Esperemos que cuando se celebren todas las ferias programadas hasta finales de mayo hayan aumentado, incluso, las expectativas y la ilusión que tenemos ahora... y así continúe hasta finales de octubre.

