Borja Jiménez vuelve este sábado a Aguascalientes dentro de la Feria de San Marcos en un momento importante de su temporada, después de dos actuaciones serias en Sevilla que han reforzado su posición en el escalafón.
El torero sevillano compareció en la Real Maestranza en dos corridas de distinto signo: primero ante los toros de Victorino Martín, donde mostró una enorme capacidad y firmeza frente a un encierro exigente, y después con el hierro de García Jiménez, en una tarde de mayor lucimiento donde el triunfo también fue hacerse cargo de la tarde tras la cornada del diestro de la Puebla. En conjunto, su paso por la Feria de Abril dejó un balance de dos orejas y la actuación con la corrida de Victorino Martín, sobre todo, la sensación de un torero en evolución, cada vez más asentado.
Ahora viaja a México para cumplir uno de los compromisos destacados de su campaña americana. En Aguascalientes hará el paseíllo junto a Juan Pablo Sánchez y Héctor Gutiérrez, ante toros de Santa Fe del Campo, en un cartel que mide realidades distintas del momento actual.
No es una plaza nueva para Jiménez. El año pasado ya salió por la puerta grande en este mismo escenario, dentro de una serie de actuaciones en México que confirmaron su buena adaptación al público de allí, aunque sin llegar aún a una regularidad total en todos los compromisos.
Su temporada 2025 fue extensa —58 corridas— y estadísticamente notable, aunque más allá de los números, su verdadero avance ha estado en la continuidad y en su capacidad para competir en plazas de responsabilidad como Madrid o Sevilla.

