Borja Jiménez saludó una ovación al romper el paseíllo, Madrid insistió porque el sevillano se hizo de rogar. Se reconoció con cariño la apuesta en solitario en esta corrida In Memoriam de Sánchez Mejías.
Borja Jiménez se fue a recibir al primero de Domingo Hernández a porta gayola. Se libró de milagro. Tuvo que soltar el capote y tomar el olivo con el toro pisándole los talones. Daniel Duarte lo paró con solvencia. Regresó al ruedo el de Espartinas con otro farol de rodillas. Recuperada la vertical pegó verónicas serenas y una buena media. El toro apuntó falta de fuerza y calidad en su embestida. Brindó a Julián Guerra. El toro rompió con categoría. Jiménez fue empapándolo en la muleta hasta que lo quiso apretar por el izquierdo. Después de esa tanda el toro se echó viniéndose abajo la faena y el propio toro. Jiménez insistió dejando muletazo buenos sueltos pero ya sin el eco del principio de faena. Estocada baja. Saludos.
El segundo, de toros de Cortés, fue devuelto durante el tercio de banderillas. Al sobrero de Victoriano del Río lo saludó de nuevo Jiménez en la puerta de chiqueros a porta gayola. En esa zona de toriles logró lances verticales, a pies juntos incluso algunos mirando al tendido. En el inicio de faena el toro se derrumbó ante el banderazo de Borja Jiménez. En un exigente trincherazo también se dolió. El toro quedó desfondado y desvencijado. Se fue a por la espada. Estocada atravesada. Silencio.
El tercero de Domingo Hernández fue devuelto en banderillas, afectado de los cuartos traseros. Le sustituyó un anovillado sobrero que puso a la afición en contra, esta vez con razón aunque la dureza fue desagradable durante la lidia. Borja Jiménez trató de exprimir la buena voluntad por el pitón izquierdo, por ahí se quedaba bien colocado para el siguiente y humillado. Jiménez se contagió del ambiente tan hostil perdiendo pulso, el toro de nuevo por los suelos. Enfado monumental. Estocada. Silencio.
El cuarto fue un toro serio de la famosa reata ‘Soleares’ de Victoriano del Río. Un toro fiero al que a Borja Jiménez lo recibió a porta gayola para después clavar una rodilla en tierra en un buen ramillete de verónicas. El toro empujó en el caballo, medido y en su sitio el castigo de Alberto Sandoval. Destacó en banderillas Fernando Sánchez. Borja Jiménez brindó al público e inició en los medios el trasteo de rodillas. Toro con movilidad que tuvo mucha emoción en ese inicio en redondo. La faena alcanzó sus mejores cotas en las dos siguientes tandas, sobre la mano derecha. Series muy arrebatadas con Madrid rugiendo. Por el izquierdo no hubo el mismo acople pese a la humillación, recorrido y manera de planear el toro. Se fue diluyendo la faena y Jiménez trató de remontarlo con las manoletinas finales. Media estocada. Vuelta al ruedo tras petición.
El quinto, de Domingo Hernández, también fue devuelto. Cuando regresaba a los corrales arrolló a un operario en el túnel de chiqueros que fue trasladado a la enfermería. El sobrero, tercero que se lidió en la tarde, lució el hierro de El Torero. Borja Jiménez saludó al armado y astifino toro con profesionalidad abrochando con una buena media. Un toro importante que en todos los tercios marcó por su seriedad. Borja Jiménez se dobló con él en un vibrante inicio. En la primera fase de la faena se mostró más relajado, después le fue exigiendo más al toro que respondió con bravura por abajo. Las series se sucedieron poderosas, con compromiso. Pegó un cambiado por la espalda para iniciar una de las más rotundas, echándose la embestida atrás. En una fase final de la faena acortó distancias con gran determinación. Varios pinchazos afearon lo conseguido. Saludos tras aviso.
Madrid. Domingo, 7 de junio de 2026. Corrida In memoriam Ignacio Sánchez Mejías. Toros de Domingo Hernández (3º bis). Victoriano del Río (2º bis), El Torero (5º bis) y Toros de Cortés. Borja Jiménez, como único espada, ovación con saludos, silencio, silencio, vuelta al ruedo tras petición, ovación con saludos tras aviso y , . Entrada: Lleno de "No hay billetes". Borja Jiménez saludó una ovación antes de la salida del primer toro.
Foto: Javier Arroyo.
