El segundo lució el hierro de Valdefresno. Un toro abierto de cara y corto de cuello. Cristian Pérez regresó con frescura a Madrid tras su importante confirmación en el inicio de temporada. Firmó un buen quite por saltilleras. Brindó la faena al equipo médico. Un variado inicio -que llegó mucho- dio paso a una faena inteligente en distancias y medida. Le faltó algo de celo al buen toro salmantino al que el albaceteño entendió. Gran estocada. Oreja.
Abrió la tarde uno de los dos remiendos de Couto de Fornilhos. Se protestó su presentación. Abanto en los primeros tercios. Juan Pablo Sánchez mostró su profesionalidad en un buen inicio rodilla en tierra. El toro se sintió podido en una notable serie sobre la mano derecha. A partir de ahí se defendió por su falta de raza y de fondo. Media estocada. Silencio.
El tercero fue otro toro amplio que correspondió a Alejandro Peñaranda. Mostró recursos para su corto bagaje tanto dirigiendo la lidia del manso -fue picado en la querencia- como después con la muleta. El toro se puso muy a la defensiva, con violencia. Abrevió con buen criterio Peñaranda. A la hora de la suerte suprema barbeaba las tablas poniéndose francamente complicado. Lo cazó con habilidad, media estocada. Silencio.
Madrid. Sábado 20 de junio de 2026. Toros de Valdefresno y Couto de Fornilhos (1º y 6º), . Juan Pablo Sánchez, silencio; Cristian Pérez, oreja; y Alejandro Peñaranda, silencio. Entrada: Un cuarto. El público obligó a saludar a Cristian Pérez en su regreso a Las Ventas tras su grave cogida al finalizar el paseíllo.

