Bien presentado el abreplaza, Alejandro Talavante lo pulseó con mimo previniendo las pocas fuerzas del toro. Se le cuidó en el caballo antes de un buen par de Ambel. Alejandro siguió midiendo las fuerzas del toro en series cortas y sin apreturas por ambos pitones. Faltó emoción a la actuación. Aun así, tras una estocada cayó la primera oreja de la tarde.
La primera gran ovación de la tarde se la llevó Juan Ortega al abrirse de capote en seis verónicas lentas y despaciosas abrochadas con la sabrosa media. Este segundo, también medido de fuerzas, no impidió el quite de Juan por tafalleras. Brindó al publico antes de un precioso inicio de faena, con torería y, por encima de todo, toreando muy despacio, bordando el natural hacia adentro. Faena de mucha clase del sevillano, con momentos espléndidos como un pase de pecho que duró una eternidad u otro genuflexo marca ya de su casa. Una faena de premio estropeada con la espada.
Víctor Hernández salió a por todas en el tercero: larga cambiada en el tercio y verónicas hasta el centro del ruedo. Luego, un quite por saltilleras y caleserinas. Con la misma firmeza inició la faena por estatuarios sin mover los pies después de brindar el toro a Simón Casas. De embestida desigual, exigió el toro templanza. Al natural mandó más sobre la embestida, limando defectos y llevando largo al toro. Finalizó por bernadinas y una estocada que le pusieron en sus manos las dos orejas.
Talavante recibió al cuarto con dos faroles invertidos y luego verónicas; pero el toro estaba medido de fuerzas. Alejandro brindó al público y comenzó una faena sumamente templada, de un gran pulso al natural, sin forzar la máquina y acompañando la embestida sin pegar ni un tirón. Faena de seda del extremeño que llegó al tendido. Manoletinas de remate y buena estocada que hizo doblar al toro mientras sonaba el aviso. Dos orejas.
El quinto salió con muchos pies pero sin fijeza en el capote de Juan Ortega hasta que lo paró en el tercio con la suavidad de siempre en cuatro verónicas sensacionales. Y con la franela, de nuevo un inicio de buen gusto, con torería, siempre bien colocado. La manera de andar delante del toro de Ortega embelesó los tendidos por su elegancia y sabor. Finalizó con manoletinas rodillas en tierra y se llevó la mayor ovación de la tarde. Media estocada arriba, descabello y dos orejas.
El sexto, como sus hermanos, estuvo bien presentado pero salió sin fijeza y desentendiéndose de los capotes. Otra vez al principio del trasteo la quietud a pies juntos de Víctor Hernández, muy sobrio, sin concesiones a la galería. Con el toro acortando el recorrido, Víctor hizo alarde de su valor montándose encima de los pitones. Otra buena estocada del madrileño, sonó un aviso y otras dos orejas.
Torrejón de Ardoz (Madrid), lunes 22 de junio de 2026. Toros de El Pilar, de correcta presentación, nobles y manejables en conjunto. Alejandro Talavante, oreja y dos orejas; Juan Ortega, ovación con saludos tras aviso y dos orejas; y Víctor Hernández, dos orejas y dos orejas. Entrada: Tres cuartos de plaza.
