Salió el cuarto, un castaño de bonitas hechuras que se quedó muy parado en el capote de David de Miranda, quien lo intentó a la verónica sin poder rematar el lance. El astado fue muy cuidado en el caballo, donde solo recibió un puyazo. De rodillas entre las dos rayas comenzó el onubense su faena de muleta, recibiendo al de Villamarta por alto para continuar con derechazos de buen gusto, cadenciosos y acompañados con la cadera. Por el izquierdo se recreó toreando muy templado, acompasando la embestida y terminando el muletazo atrás con un perfecto juego de muñeca. En las postrimerías, encunado entre los pitones y tocándole el asta la taleguilla, arrancó una serie en las cercanías de muchísimo mérito y valor; al no darla por terminada, prosiguió al natural aprovechando la nobleza que le permitía el astado. Culminó su obra con una estocada entera hasta la bola. Oreja con fuerte petición de la segunda.
Comenzó la faena de muleta de rodillas junto al tercio ante un toro muy parado al que le costaba arrancarse. Aún así, Cristiano Torres le recetó una serie al natural limpia y ligada, pasándoselo además hasta dos veces por la espalda. Continuó sobre la mano derecha con muletazos limpios y templados, toreando con estética y una perfecta composición de la figura. Quiso desafiar al astado por el pitón izquierdo, pero por ahí el de Villamarta no tenía recorrido ni quería pasar. Con mucha firmeza y sin dudar un ápice, el espada se mantuvo firme y sin enmendar la plana ante las paradas condiciones de su oponente. Con el toro ya muy aplomado, llegó a perderle el respeto en la corta distancia, momento en el que sufrió una aparatosa voltereta al ser empalado, afortunadamente sin consecuencias. Pudo con el toro, que llegó a echarse a mitad de faena, complicando además la suerte suprema al no ofrecer facilidades. Tras pinchar en dos ocasiones, recetó una estocada entera.
Recibió Tomás Rufo al segundo de Villamarta toreándolo por arriba, cuidando las fuerzas de un astado al que sacó con mimo hasta el tercio. Allí le recetó una serie de derechazos muy hondos, templados y rematados atrás. Por el pitón izquierdo el toro ofreció mayores dificultades, pero el toledano puso todo el interés del mundo a base de temple y de tocar mucho las embestidas, logrando extraer más de lo que el animal verdaderamente ofrecía. Con el astado ya muy parado en el epílogo, cuadró con rapidez para recetar una estocada entera, algo caída, de efecto fulminante, paseando una oreja.
Abrió plaza un astado de Villamarta al que David de Miranda sacó a los medios con un templado trasteo por doblones. El toro acusó pronto su falta de fuerza, embistiendo de forma rebrincada y costándole un mundo terminar cada viaje. A base de insistir, el onubense le enjaretó varias tandas de derechazos de mucho mérito, tapando los defectos de una embestida que tendía a quedarse corta. Con el astado ya muy parado en las postrimerías de la faena, De Miranda acortó distancias con valor, metiéndose entre los pitones en un arrimón donde los pitones rozaron la taleguilla. Tras los desplantes y un epílogo por ajustadas manoletinas, cobró una estocada entera en todo lo alto, cortando una oreja.
El paseíllo arranca en Teruel para el festejo de la Feria del Ángel con un tercio de plaza en los tendidos. Se guarda un minuto de silencio por las víctimas del incendio en la provincia de Almería.
Teruel. Viernes, 10 de julio de 2026. Feria del Ángel. Toros de Villamarta. David de Miranda, oreja y oreja con petición de la segunda; Tomás Rufo, oreja ; y Cristiano Torres, ovación con saludos. Entrada: Un tercio.

