Con buen aire por delantales recibió Talavante al primero de la tarde, del hierro de Luis Algarra, que venía justito de fuerzas aunque haciendo cosas buenas. Tuvo la transmisión justa para que, después de lucir en banderillas Javier Ambel y Manuel Izquierdo, firmase Talavante una aseada pero variada faena toreando por ambos pitones que cerró por manoletinas. Certero con la espada al primer intento, paseó las dos primeras orejas de la tarde.
Lo mejor de la actuación de Juan Ortega ante el segundo fue sin lugar a dudas el recibo de capote flexionando rodillas para lancear con exquisito gusto para luego, tras el puyazo de trámite, dejar un quite por chicuelinas rematado con varias medias enroscadas marca de la casa. Se paró pronto el de Algarra y Ortega apenas pudo dejar varios muletazos sueltos exentos de cualquier posibilidad de ligazón. Voluntad sin opciones. Estocada al segundo intento, tardó en echarse y acabó escuchando tibias palmas.
Cogió vuelos la tarde con el tercero, primero del lote de Roca Rey. Un toro que embistió enrazado y que tuvo más motor que sus hermanos al que, de salida, Roca Rey se limitó a recoger pero al que firmó un ajustado quite por gaoneras tras apretar el caballo que hacía la puerta. Brindó al matador de toros Alfonso Galán, presente en el callejón, y a partir de aquí cuajó a placer a este buen toro de Algarra. Comenzó por estatuarios y toreó llevando largo la embestida por ambos pitones, con llamativa lentitud en ocasiones tirando hacia atrás de la cadera. Entregada labor que remató tirándose como una vela a matar. Paseó en triunfo las dos orejas y el rabo.
No perdió Talavante el buen aire que ya dejó en su primero y recibió con alegría al cuarto por faroles de pie para continuar lanceando a la verónica a un toro que no tuvo mal son, con mejores inicios que finales pero que se fue apagando paulatinamente. Talavante comenzó de rodillas sacándoselo hasta en dos ocasiones por la espalda. Apuntaba maneras la faena tras las primeras series a media altura sin contar que el de Algarra venía con la mecha justita. Dejó buen sabor y tras una estocada entera pero caída paseó una oreja.
Juan Ortega destapó el tarro de las esencias ante el quinto, un toro bonito de hechuras que seguía las telas con calidad aunque, como a sus hermanos, le faltase un puntito de transmisión. No pudo lucir con el capote pero centralizó todo con la muleta. Torerisimos ayudaos por alto de inicio y, aunque las primeras series lucieron sin llegar a cogerle plenamente el aire al toro, las últimas sí que encontraron esa ligazón a base de dejarle la muleta en el hocico casi sin dar salida a los muletazos sino hilvanando uno tras otro sin solución de continuidad con buena dosis de temple y ralentí que el trianero sabe imprimir. Mucho regusto en su labor, basada principalmente en el pitón derecho, pero mal rematada con la espada tras la que tuvo que usar el verduguillo además de escuchar un aviso. Recogió una gran ovación.
Estepona (Málaga), domingo 12 de julio de 2026. Toros de Luis Algarra. Alejandro Talavante, dos orejas y oreja; Juan Ortega, leves palmas; y Roca Rey, dos orejas y rabo. Entrada: Tres cuartos de plaza.
Foto: Eduardo Porcuna
