Pontevedra finalizó su feria por todo lo alto. El coso de San Roque puso el "No hay billetes" casi dos décadas después de la última vez que lo hizo, esta vez al reclamo de Roca Rey, que acabó saliendo en hombros junto a Marco Pérez, que le dio buena réplica en su reaparición tras el percance sufrido en Santander.
Andrés Roca Rey cuajó una actuación mayúscula y de incontestable rotundidad ante el segundo del festejo, con el hierro de Toros de Cortés. El peruano cuajó una faena maciza, repleta de mando y poderío, imponiendo su jerarquía de figura desde los primeros compases del trasteo. Con un toreo profundo y de mucho mano baja, encendió los tendidos del coso de San Roque hasta poner a la plaza completamente en pie. Coronó su importante obra con una estocada contundente, cobrando de forma incontestable las dos orejas.
Andrés Roca Rey protagonizó un inicio de trasteo verdaderamente eléctrico ante el quinto, hincándose de rodillas en el centro del ruedo para engarzar cambiados por la espalda de máxima emoción que pusieron a la plaza en pie. La faena mantuvo un tono vibrante sobre ambas manos, con el peruano ligando series de mucho calado e intensidad que conectaron de lleno con el tendido. Sin embargo, el mal uso de los aceros, emborronando su labor tras un pinchazo previo a la estocada, le privó de un triunfo que parecía asegurado, quedando su actuación en silencio.
Marco Pérez desató la euforia en el coso pontevedrés tras cortar dos orejas al tercero de la tarde. El joven matador desplegó un trasteo rebosante de disposición, convicción y unas ganas irrefrenables de triunfo, exprimiendo las virtudes y el fondo de un buen ejemplar de Victoriano del Río. Aprovechó las embestidas por ambos pitones en series ligadas, profundas y repletas de transmisión que conectaron de inmediato con los tendidos, que terminaron rendidos a su entrega. Tras certificar su faena con una estocada efectiva, se le concedieron los dos apéndices antes de dar una clamorosa vuelta al ruedo.
Marco Pérez volvió a volcarse frente al sexto en una faena inteligente, repleta de entrega, disposición y la máxima frescura. Aprovechó las potables embestidas del de Victoriano del Río mientras duró el gas del animal, conectando fuertemente con un público rendido a su frescura. Cuando el toro echó el freno y se vino abajo, el salmantino no dudó en acortar distancias y meterse entre los pitones en un epílogo de gran emotividad y cercanía. Cortó una oreja.
Alejandro Talavante estrenó el casillero de trofeos de su cuenta personal tras cortar una oreja al cuarto. El de Badajoz tiró de disposición, firmeza y capacidad ante un toro exigente y nada fácil de Victoriano del Río. Talavante supo meter en la muleta a su oponente a base de entrega y de imponérsele con temple, logrando que el animal terminara entregándose a su mando. Tras una estocada certera, paseó un apéndice merecido.
Alejandro Talavante firmó una actuación muy solvente y dispuesta ante el primero del festejo. Cimentó lo más entonado de su faena en tres series iniciales de buen trazo, aprovechando la movilidad limpia de su oponente. Sin embargo, en cuanto el de Victoriano del Río fue perdiendo gas y entrega, la faena bajó de intensidad; Talavante buscó exprimir los últimos pases acortando distancias en la zona de tablas sin mayores posibilidades de lucimiento. Tras un pinchazo y una estocada entera, el público del coso pontevedrés guardó silencio.
Pontevedra. Feria de la Peregrina. Domingo, 9 de agosto de 2026. Toros de Victoriano del Río y Toros de Cortés. Talavante, silencio y oreja; Roca Rey, dos orejas y silencio; y Marco Pérez, dos orejas y oreja. Entrada: Lleno de "No hay billetes".

