Francisco Montero mantiene su idilio con Cenicientos después de pasear la primera oreja de la feria entre el clamor popular. También destacó el toreo al natural de Jorge Molina, que sorprendió por su calidad y la pureza de sus embroques. El intenso duelo ganadero entre Flor de Jara, que lidió cuatro toros, y Sobral dejó varios ejemplares interesantes, como el enclasado segundo, el buen pitón izquierdo del tercero o la nobleza del quinto.
Montero se ganó el favor del público desde la portagayola con la que recibió al segundo y volvió a emocionar en el quinto con un inicio de rodillas y un profundo cambio de mano. El premio llegó tras una faena de más corazón que técnica y una estocada arriba al segundo encuentro.
Jorge Molina dejó el toreo de mayor calado de la tarde, especialmente al natural frente al tercero de Flor de Jara. Tras una primera tanda de gran enjundia por la derecha, encontró la clave por el pitón izquierdo, con naturales profundos y de gran pureza. El sexto, complicado y protestado por sus aparentes problemas de visión, volvió a exigirle al torero, que tiró de recursos y mérito para extraer naturales estimables. La espada, sin embargo, se cruzó en su camino en ambos toros y le negó un triunfo que tuvo en la mano.
Sebastián Ritter mostró oficio y disposición ante dos ejemplares de Sobral y Flor de Jara, aunque sin terminar de conectar con el tendido.
Cenicientos (Madrid). Sábado, 15 de agosto de 2026. Segunda de abono de las Fiestas en Honor a Ntra. Sra. la Virgen del Roble. Toros de Sobral (1º y 5º) y Flor de Jara (2º, 3º, 4º y 6º ), bien presentados y de juego desigual. Destacaron la clase del segundo, el pitón izquierdo del tercero y la nobleza y boyantía del quinto. Sebastián Ritter, pitos tras aviso y silencio tras aviso; Francisco Montero, vuelta al ruedo tras aviso y oreja con petición tras aviso; y Jorge Molina, palmas tras aviso y silencio. Informa: Marcos Sanchidrián.
