La tarde fue memorable. El torero de Sanlúcar se encerró en solitario con seis torrestrellas en el bicentenario coso rondeño y armó un taco de esos que no se olvidan. Cinco orejas paseó, a punto estuvo de obtener un rabo, y abandonó el coso a hombros entre el fervor de la multitud. “Es el segundo Monstruo”, sentenció don Álvaro Domecq al concluir la corrida.
Vea la galería de fotos del histórico festejo
Ocurrió el 12 de septiembre de 1987. El papel se había agotado tres días antes del festejo. La expectación era máxima y el sanluqueño no defraudó: “Paco Ojeda estuvo cumbre. Toreó con la panza de la muleta, haciendo el toreo puro con una verdad y pisando un terreno imposible. Todo ello adornado de un temple exquisito y ligando formidablemente bien los pases”, escribió en APLAUSOS Salvador Pascual, que aseguraba del encierro del ganadero jerezano: “Hacía tiempo que no veía una corrida tan astifina como la que envió Álvaro Domecq. Pitones como agujas. Toros bien presentados que dieron prestigio a la divisa, toros con categoría, unos mejores que otros, pero todos con la clase de una excepcional ganadería. Hay que darle una cerrada ovación al ganadero”. Lo mejor del festejo llegó en el tercero, de nombre “Bulería”, “sencillamente extraordinario, al que Ojeda realizó un faenón y ordenó le cortaran la cabeza”. En ese ejemplar, “estuvo enorme. Verónicas lentas cargando la suerte, echando la pata p’alante, pusieron la plaza al rojo vivo. La faena fue de locura. Estuvo sembrao, inspiradísimo, toreando por lo grande y realizando cosas asombrosas que yo no le había visto nunca. Muletazos invertidos, trincherazos y pases de las flores ligados en un palmo de terreno. ¡Algo increíble! Todo ello con un temple portentoso. Faena para el recuerdo, faena grande de una figura de época. Una estocada y dos orejas con dos vueltas al ruedo. Impresionante bronca al presidente por no conceder el rabo”. A los lidiados en primer, quinto y sexto lugar les cortó una oreja, aunque a alguna faena “en la Maestranza de Sevilla le habrían dado las dos”. La salida a hombros fue “apoteósica”.
Apoteósica salida a hombros del torero sanluqueño.
