De momento en el toreo se habla de este López Simón como el gran alumbramiento, el impacto de Madrid y de Pamplona nada menos. Hace unas semanas era un chaval arrumbado en una esquina de la sociedad donde se lamía las heridas de una aventura propia de locos de otros tiempos; poco más de una hora después, ¿ocho faenas por diez minutos?... de no tener nada, ha pasado a ser pieza codiciada de empresarios y como se descuide de banqueros. Así de difícil y así de fácil está el toreo.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 1972
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 1972 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 1972 para Android
