Dentro de este tumulto de parálisis producida por la enfermedad del miedo, algo se mueve. Hay una esperanza de recuperación de Zaragoza, ciudad que, con la nueva empresa sin apenas margen para trabajar, ha logrado recuperar la ilusión. Hasta la corrida concurso, usada errada y extravagante, trasnochada y argumento fácil para el presupuesto barato, ha tenido la dignidad que dice su nombre. Zaragoza, ya lo dijo Benlloch hace unos días, es una muralla contra esa zona politizada que logró terminar con el toreo en Cataluña. Pero hay más cosas que se mueven.
El valenciano ha sido uno de los nombres propios de la recién terminada temporada 2026…
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…