La Pincelada

Abuso en Las Ventas

José Luis Benlloch
jueves 01 de julio de 2010

El domingo la autoridad, en este caso el delegado gubernativo, consiguió dar un paso más en la sinrazón en la que parece instalada la plaza de Las Ventas. El caballero se montó en una dislocada interpretación del reglamento y acabó expulsando del callejón a un compañero de la información...

El domingo la autoridad, en este caso el delegado gubernativo, consiguió dar un paso más en la sinrazón en la que parece instalada la plaza de Las Ventas. El caballero se montó en una dislocada interpretación del reglamento y acabó expulsando del callejón a un compañero de la información que cumplía discreta y correctamente con sus labores profesionales de entrevistar a los protagonistas de la tarde en una corrida televisada. Nada extraordinario pero tan necesario o más que la presencia del citado delegado que a buen seguro ni tiene más conocimiento de cómo estar en un callejón ni la proverbial discreción de la que siempre hizo gala José Luis Ramón. Dirán que no fue detenido pero la imagen de sacarlo del callejón escoltado por dos guardias y el no dejarle atender el teléfono ni utilizar los micrófonos es la imagen de una detención. Una imagen fatal para los propios funcionarios, para el toreo y para el ojo clínico del citado funcionario, el caballero expulsó a la prudencia, a la discreción y a la profesionalidad, no debía reconocerlos. Nuestro apoyo a José Luis y la exigencia de la mínima comprensión para poder ejercer el periodismo. La autoridad se gana y no con arbitrariedades como la del domingo.

Publicado en la revista APLAUSOS

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