Sonó el despertador incluso en una feria como Valdemorillo que perdió parte de su solidez y seriedad por culpa de extraños intereses y cortapisas en la sombra. Y el bajón de la calidad y categoría del toro se notaba y mucho. En la novillada tiraban a becerrotes; y en la de Pereda el apocalipsis sólo lo salvó un excelente toro de nombre Ratita que es lo que debe buscar el ganadero. Ratita fue un lujo en aquel esperpento incluso de mala presentación. Por idéntico matorral iba la de Cebada, mezclados los hierros y las hechuras. Solo dos nos recordaban la gloria de esa casa. Un quinto de gran humillación y escasa duración y un sexto, Cachondito, puro cebaíta, que fue el mejor de la feria de largo. Ese toro y ese casi desconocido para la mayoría, llamado Víctor Barrio, pusieron un final de oro a una feria de latón. Y Tomás Entero deberá tomar las riendas para que Valdemorillo no sea Valdenovillo.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 1951
Los carteles de las corridas de toros de la Feria de Julio de Valencia, prácticamente…
Esta tarde a las 19:00 horas harán el paseíllo Morenito de Aranda, Fernando Adrián y Román
Será estoqueada por Morante de la Puebla, José María Manzanares y Álvaro Lorenzo a partir…
El novillero catalán lidiará el 11 de julio cuatro utreros de las ganaderías de Partido…
En un hecho sin precedentes, el genio sevillano estará presente en todas las corridas de…
El doctor González Masegosa, que dirige su recuperación, ha diagnosticado la lesión por los fuertes…