Pese a que es más raro que una mosca blanca a mi me cae muy bien Alberto López Simón, como persona y como torero. Por eso me ha alegrado saber que Diego Robles se ha hecho cargo de la carrera del torero de Barajas. Hace muchos años que conozco a Diego pero lo traté más cuando viajaba con Finito de Córdoba en el tiempo que lo apoderó Toño Matilla, y es un hombre sencillo, eficaz y entregado a su trabajo como pocos. Que se lo pregunten a Juan José Padilla, de quien ha sido el “alter ego” durante muchos años, en lo bueno y en lo malo, en la alegría y en la tristeza, en la suerte y en la desgracia. Un hombre cabal en todo el significado de la palabra. Parco en el verbo pero exuberante en sentimientos, y también en conocimientos del toreo como arte y como negocio.
No sé por qué, y si lo sé me lo callo, me da el pálpito de que Robles va a ejercer una influencia positiva sobre el complicado carácter de López Simón, porque sabrá llevar con mano maestra las riendas de una ejecutoria con altos y bajos a la que, por mor de sus demonios interiores, al torero le está costando un mundo coger el ritmo. Diego irradia seguridad, nobleza y bonhomía, y llevar al lado un hombre así le va a servir de muchos a Alberto.
A uno que apostó enseguida por López Simón, y ha tenido que soportar algún intento de rechifla por esa apuesta, se le han vuelto a alegrar las pajaritas de la ilusión, con la esperanza de ver a ese torero en el lugar que siempre estuve seguro que le corresponde. Se acabaron las excusas y las vacilaciones. Ahora o nunca...
Cerca del trofeo quedó Daniel García, de la Escuela Yiyo, que dio una vuelta al ruedo tras…
Se encajó Juan Ortega con su primero en el recibo de capote después de que…
Debutaba Luque en Olivenza y no pudo mostrar su excelente capote más que en las…
Vídeo resumen de la primera corrida de la Feria de Olivenza
Consulte aquí los resultados del resto de festejos celebrados el sábado 7 de marzo
El ciclo, que se celebrará los próximos 12 y 13 de julio, estará compuesto por…