El tercero salió frío como el resto de sus hermanos y como se puso la tarde de temperatura. El de Zalduendo tenía una embestida que decía bien poco, sin acabar de embestir por abajo. Tomás Rufo le puso la pasión que le faltó al animal, muy centrado, poderoso y atacando desde un primer momento. Al natural hubo pasajes contundentes. Faena a más, que epilogó con luquecinas antes de dejar una estocada entera perpendicular, y un descabello. Oreja.
Salió algo dormido el segundo de la tarde. Hubo compromiso de Daniel Luque en el quite por chicuelinas. Comenzó por estatuarios justo en el mismo momento en el que comenzó a soplar el viento. No le importó a Luque. Comenzó dando distancia para aprovechar la inercia de un animal nada fácil que se vencía por los adentros, pero el torero le obligó y lo sometió. En un cambio de mano que acabó siendo prácticamente un circular, rompió el público con el de Gerena. Seguridad aplastante. Insultante autoridad. Las trincherillas y los cambios de mano, monumentales. Tapó Daniel algunos defectos del animal. Poderoso, como si estuviera en un tentadero. Con unos pases trenzados con el reverso de la muleta, levantó al público de sus asientos. Y entre tanto, algún kikirikí muy sevillano. Mató de media estocada y pinchazo, y se le esfumó el premio, siendo ovacionado.
Largo fue el saludo capotero de Sebastián Castella al primero de la tarde, un toro algo abanto en los primeros tercios. Quitó por chicuelinas el francés, rematadas con una larga cordobesa bonita. En la muleta el toro tuvo muchas virtudes, sobre todo por el pitón izquierdo, por donde colocaba mejor la cara, con mayor clase, y por ahí dejó el torero algún natural, algo periférico. Hubo oficio y solvencia aunque se vivió con cierta frialdad la faena. Mató de casi entera efectiva y paseó una oreja.
Castellón. Sábado 14 de marzo de 2026. Toros de Zalduendo, . Sebastián Castella, oreja y ; Daniel Luque, ovación y ; y Tomás Rufo, que sustituía a Emilio de Justo, oreja y . Entrada: Más de media plaza.

