Importante Daniel Luque en Castellón. Una dimensión de auténtica figura del toreo, un aviso para lo que viene esta temporada. Ojo al momento del sevillano, que pisa los terrenos con una firmeza asombrosa y un poso sabroso que da gusto verlo. Lo mejor de la tarde llegó frente al encastado quinto de Zalduendo, un toro con trapío que se llevó una ovación de salida. Se enceló sobremanera en el picador y allá que se iba cada vez que lo veía. Dos buenos puyazos se llevó y algún que otro encontronazo más. Importante la labor de la cuadrilla y del Torero para mantener el orden, que no era fácil. Bien en banderillas Antonio Manuel Punta. Luque volvió a dar toda una lección de autoridad y capacidad. Naturalidad, cadencia y suavidad ante un toro que le costaba romper, había que sacárselo, buscar en su interior. Pero Luque acabó pudiéndole al zalduendo y sacó el fondo que se guardaba. Se rompió con el animal, explotó su tauromaquia variada, improvisada y de mucho gobierno. Hubo naturales muy embraguetados y sentidos antes de unas luquecinas que pusieron al público en pie. Se entregó el toro, a más, a la entrega de Luque, que lo acabó toreando a placer. Se fue a los medios a matarlo de un estoconazo hasta la bola. Muerte de bravo del zalduendo. Aviso. Vuelta al ruedo al toro en el arrastre.
Salió algo dormido el segundo de la tarde. Hubo compromiso de Daniel Luque en el quite por chicuelinas. Comenzó por estatuarios justo en el mismo momento en el que comenzó a soplar el viento. No le importó a Luque. Comenzó dando distancia para aprovechar la inercia de un animal nada fácil que se vencía por los adentros, pero el torero le obligó y lo sometió. En un cambio de mano que acabó siendo prácticamente un circular, rompió el público con el de Gerena. Seguridad aplastante. Insultante autoridad. Las trincherillas y los cambios de mano, monumentales. Tapó Daniel algunos defectos del animal. Poderoso, como si estuviera en un tentadero. Con unos pases trenzados con el reverso de la muleta, levantó al público de sus asientos. Y entre tanto, algún kikirikí muy sevillano. Mató de media estocada y pinchazo, y se le esfumó el premio, siendo ovacionado.
Largo fue el saludo capotero de Sebastián Castella al primero de la tarde, un toro algo abanto en los primeros tercios. Quitó por chicuelinas el francés, rematadas con una larga cordobesa bonita. En la muleta el toro tuvo muchas virtudes, sobre todo por el pitón izquierdo, por donde colocaba mejor la cara, con mayor clase, y por ahí dejó el torero algún natural, algo periférico. Hubo oficio y solvencia aunque se vivió con cierta frialdad la faena. Mató de casi entera efectiva y paseó una oreja.
Con ritmo embistió el castaño que hizo cuarto al capote de Castella. Ya salió algo afligido y Castella lo cuidó en el caballo. Quitó por altaneras vistosas. Inició la faena de muleta con estatuarios y ayudados por alto ante un toro que había que afianzarlo y ayudarle. Le dio tiempo y celo al animal, y por abajo acabó embistiendo bien, con alegría y sacó el fondo suficiente. Castella lo sometió con esa sobriedad que le caracteriza y ligó en un palmo girando sobre los talones. Faena de nuevo solvente y fácil. Con el toro ya más afligido, acortó distancias. Excesivo metraje. Mató de pinchazo hondo y estocada casi entera. Ovación tras aviso.
El tercero salió frío como el resto de sus hermanos y como se puso la tarde de temperatura. El de Zalduendo tenía una embestida que decía bien poco, sin acabar de embestir por abajo. Tomás Rufo le puso la pasión que le faltó al animal, muy centrado, poderoso y atacando desde un primer momento. Al natural hubo pasajes contundentes. Faena a más, que epilogó con luquecinas antes de dejar una estocada entera perpendicular, y un descabello. Oreja.
Dijo muy poco el último de la tarde, de corto recorrido y sin gracia alguna. Tras la resaca de emoción del toro anterior, estaba algo fría la gente. Tomás Rufo se mostró muy centrado con el toro, bien colocado, intentando en todo momento romper hacia adelante la remisa embestida del animal. Quiso en todo momento con mucha ambición, por encima del animal, sacando lo poco que tenía en terrenos de cercanías, uno a uno, buscando el triunfo como fuese. Faena de largo metraje. Mató de buena estocada. Palmas tras aviso.
Castellón. Sábado 14 de marzo de 2026. Toros de Zalduendo, bien presentados y de juego desigual. El mejor fue el quinto, Ablativo, nº 234, negro mulato de 10/20 y 511 kgs., premiado con la vuelta al ruedo. Sebastián Castella, oreja y ovación tras aviso; Daniel Luque, ovación y dos orejas tras aviso; y Tomás Rufo, que sustituía a Emilio de Justo, oreja y palmas tras aviso. Entrada: Más de media plaza.
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