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Al maestro José Ortega Cano

Me consta que en estos momentos tan difíciles, lo estará lidiando, con el mismo temple y limpieza de mente como a tantos toros marrajos que se ha enfrentado...

Me consta que en estos momentos tan difíciles, lo estará lidiando, con el mismo temple y limpieza de mente como a tantos toros marrajos que se ha enfrentado en la vida. Al final lo que cuenta son los grandes triunfos, logrados hasta convertirle en una de las máximas figuras de la torería, que no es poco.

En la memoria, aquella tarde de su confirmación y presentación en Madrid, donde paseó tres veces el anillo, posteriormente la media docena de veces que abrió la puerta grande de Las Ventas, como aquellas corridas en las que desorejó a dos bravos ejemplares de Baltasar Ibán y Joaquín Buendía, la tarde memorable de la Beneficencia con César Rincón, el rabo de Aranjuez, los recordados triunfos en la Feria de Abril de Sevilla, Zaragoza, Bilbao y una larga nómina de plazas en el resto de España, Francia y América, demostrando a lo largo de su trayectoria ser una excelentísima figura del toreo, fiel exponente del toreo clásico.

Si salió airoso de tantas cornadas, algunas gravísimas, cómo no va a salir con donosura y vergüenza torera de este amargo y coyuntural trance. Seguro que pronto volverá a la vida libre con la misma rabia y raza de aquel novillero que empezaba en la recordada plaza de Carabanchel de Vista Alegre a principios de los años 70. En estos momentos me acojo a una frase del filósofo Julián Marías, quien decía: "Es más importante ser libre que tener libertad". Eso mismo, maestro. La constancia, fe y afición, unidas a su calidad humana, le han servido de mucho en momentos trascendentales de su carrera, sin olvidar el consejo materno, que fue fundamental para desarrollar el toreo grande que lleva dentro.

Los amigos tienen que estar en los momentos buenos y en los más difíciles. Quedamos, maestro José, en la espera de que pronto se produzca ese abrazo, lo más toreramente posible, y que la amistad se vista siempre de luces.

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Al maestro José Ortega Cano

Luis Rivas

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Luis Rivas

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