ENTREVISTA

Chicharro: “Sé que hay ligamentos bastante dañados pero a Pamplona voy de cabeza”

Maribel Pérez
miércoles 19 de junio de 2024
El novillero de Miraflores, triunfador de Madrid y San Isidro, habla con APLAUSOS de su estado tras la inesperada lesión de ligamentos que sufrió esta semana cuando tentaba en la finca de sus apoderados José González Jiménez y el futbolista Raúl de Tomás

Con la miel en los labios aún tras saborear la puerta grande de Las Ventas del 1 de mayo y haber rozado esa misma gloria en San Isidro, el novillero Alejandro Chicharro se topó esta semana con una inesperada lesión en los ligamentos y un esguince de tercer grado en el tobillo que de momento, le impedirá debutar en la Feria peruana de Cutervo. “Cuando me lo dijeron pensé: ¿Cuándo podré recuperarme?”, dice el espada, que sin embargo afirma rotundo sobre su vuelta a los ruedos: “Para Pamplona voy a estar sí o sí. Vamos, ahí voy de cabeza”. De su evolución, sensaciones y proyectos habla uno de los novilleros triunfadores de San Isidro para APLAUSOS.

El percance ocurrió cuando estaba tentando en la finca de sus apoderados José González Jiménez y el futbolista Raúl de Tomás: “Hace dos días, uno novillo me pegó una voltereta y me pisó en el suelo el tobillo rompiéndome por completo uno de los ligamentos, en los otros dos tengo una rotura parcial y ocasionándome también un esguince de tercer grado. Sé que hay ligamentos bastante dañados. Cuando me lo dijeron me dije: Cuándo me voy a poder recuperar cuanto antes”, explica Chicharro, que estos días se afana en una intensa rehabilitación express:

“Mi mente y toda la preparación es para reaparecer al cien por cien en Boujan Sur Libron”

“Voy día a día. Hay días que estoy mejor, otros que decaigo bastante, pero para Pamplona voy a estar seguro”, declara contundente, al tiempo que cuenta en qué consiste el proceso de fisioterapia: “No tengo que pasar por quirófano por suerte. Estoy en manos de Carlos Ziriza que me está tratando de categoría. Entro a las 7 al fisio y hasta las doce no salgo y me tiro ahí toda la mañana. Me ponen una máquina de magnetoterapia que me hace regenerar más rápido los ligamentos. Con esto intentamos que la recuperación vaya lo más rápido posible, pero que se pueda curar bien porque la temporada es muy larga y no quiero que en septiembre tenga que hacer un parón porque no se me haya curado bien”.

El de Miraflores de la Sierra se ha marcado el 29 de junio como su reaparición en Boujan Sur Libron, si bien asegura que lo que es seguro es que no se perderá su debut en San Fermín: “Estamos a la espera, porque antes de Pamplona tenía Perú y ahí cien por cien que no puedo ir, pero ahora mismo mi mente y toda la preparación es para llegar al cien por cien a Francia. Pero esto va día a día y tengo la confianza plena tanto en mi fisio como en mis apoderados, que junto a ellos tomaremos la decisión más conveniente. Pero a Pamplona voy a ir al cien por cien”.

“La puerta grande de Madrid me supo a poco: fue en San Isidro cuando se vio parte del Chicharro que quiero ser”

Para Chicharro, la puerta grande del 1 de mayo supuso “como recoger la cosecha de toda una vida, y conseguirlo el día de mi presentación en Madrid fue muy importante. Pero me supo a poco y cuando llegué al hotel, llegué muy contento, claro, pero me fui con la espinita de que todavía no había mostrado todo el Chicharro que hay, por así decirlo”.

Aquella tarde, Chicharro tuvo que taponar con su mano la cornada de su compañero Jesús Moreno: “Ha sido de las tardes más bonitas pero también de las más duras . Siempre se habla de que los toros cogen e incluso te pueden quitar la vida, pero cuando lo ves en tus propias carnes y le tienes que meter tu propio puño en la pierna para que no se desangre, eso a mí me marcó por completo. Cuando lo dejé en la camilla, estaba completamente fuera de la tarde. Por suerte entró el maestro Miguel Abellán y me dijo una frase que fue la que me hizo volver a meterme que fue: “Esto es para hombres. Aquí es donde hay que marcar la diferencia y esto es para los toreros machos”. Aquello fue muy duro”.

Después, en San Isidro, Chicharro acarició la puerta grande: “Fue una pena la espada pero ese día me fui mas contento porque se vio parte el Chicharro que quiero ser y que quiero llegar a ser. Me sentí más torero, en San Isidro, con la tele, la plaza casi llena, el ambiente que había… La verdad que son sensaciones distintas aunque tampoco quiero decir que me quedo con el día 28 porque el día 1 abrí la puerta grande y eso no se hace todos los días,” concluye.

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