Lejos de mi intención ser agorero, pero la temporada que nos espera pinta con un horizonte desalentador. El negocio de los toros, hace ya varios años que decrece en número de espectáculos y en volumen económico, clara señal de que las alegrías presupuestarias pueden resultar suicidas. Las perspectivas del país para el próximo ejercicio son de cinturones apretados y recortes radicales, que tendremos que aceptar por mucho que duelan, sino queremos hundirnos en el vacío. Y eso es una realidad palpable, sujeta a pocas dudas ni discursos paliativos. En consecuencia, y parodiando a la reina de Inglaterra, este puede ser para la Fiesta un "annus horribilis".
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
"Annus horribilis"
Un galardón impulsado por el Círculo Cultural Taurino Pablo Aguado que reconoce cada año a…
El torero de Chiva puso el broche de oro a las Jornadas Taurinas de Villaseca…
Una corrida de toros de alicientes que se celebrará el sábado 23 de mayo
Quien fuera novillero y padre de los banderilleros Antonio y José María Tejero y del…
Los astados de la prestigiosa ganadería de La Quinta han llegado y ya están en…
Mereció más premio en el cuarto, al que instrumentó los mejores muletazos de la tarde…