El invierno debiera ser trabajo y reflexión. Para todos; pero fundamentalmente mirando a quien sustenta este espectáculo: al público. Porque aquí le puedes dar mil vueltas a la tortilla pero como en el comedor no haya clientes ya me contarás para qué valen esfuerzos, intrigas, estrategias, tomas de posición y pérdidas de tiempo. El secreto de que el año próximo sea esperanzador está comiendo en el campo. Es el toro. El toro que crían los ganaderos a los que habría que apoyar, animar y dar su sitio verdadero incluso en el tema económico. Porque si el ganadero palma se tambalea la Fiesta. Ese era oficio de ricos o de pura tradición. Ahora hay gente que vive del campo y su trabajo tiene que tener compensación. Por eso olvidar a los buenos ganaderos es un peligro casi mortal.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Añoranza del toro bravo
De San Blas a San José, las primeras ferias de la temporada lucen diferentes y…
El cohete que advierte del inicio del encierro ha corrido a cargo de Tomás Páramo.…
Un coso al que regresaron los toros por todo lo alto tras varios años de…
La capital charra ha vuelto a rendir honores un año más al maestro con la…
Ambas localidades cierran sus tradicionales carteles de abril
Harán el paseíllo los tres matadores de toros que tiene Navarra, los tres ‘javieres’: Javier…