Catorce años después de su fallecimiento, la figura de Antoñete, torero de Madrid con mayúsculas, ha sido homenajeada con un monumento en la explanada de la puerta grande de Las Ventas. Una iniciativa de Morante de la Puebla respaldada por la empresa, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento, la afición y, de manera muy especial, por los matadores que integran el cartel.
El acto, multitudinario, contó con la presencia de relevantes personalidades del mundo del toro entre los que destacaron algunos de los actuantes de mañana como Pablo Hermoso de Mendoza, Curro Vázquez y Morante de la Puebla, así como la novillera Olga Casado. Rafael G. Garrido y Víctor Zabala estuvieron presentes como representación de la empresa, Carlos Novillo, Ana Millán, Alejandra Serrano y Miguel Martín hicieron lo propio en nombre de la Comunidad de Madrid y Cayetana Hernández de la Riva por parte del Ayuntamiento.
Un acto breve, más simbólico que de contenido, en el que la afición se volcó para arropar la instalación. Hubo una imagen especialmente emotiva cuando el maestro Curro Vázquez, íntimo amigo de Chenel, contempló el monumento con Carina Bocos y con Pilar Chenel una cogida de cada brazo.
La obra de Martín Lagares mide 2,30m de altura, está hecha en bronce y refleja a Antoñete en el patio de cuadrillas. Se materializa así el sueño de Morante de homenajear con un monumento a un icónico torero en su plaza de Las Ventas.

