Yo entiendo que a ningún empresario le apetece perder. Eso lo entiendo. Y en Vitoria, el empresario José Cutiño trabajó con seriedad, con esfuerzo y queriendo salvar una feria que seguía pagando la malísima gestión de anteriores gerentes (con capítulo principal para Serolo) y perdió y perdió. ¿Cuánto? Por los cuarenta, cincuenta o sesenta mil euros por año. Por ahí van las cifras. Y Cutiño dijo que hasta ahí podía llegar; y hay que agradecerle que lo intentara con profesionalidad y compromiso. Y algo claro: para alguien perder ese dinero es duro. Se llame José, Pedro, Manuel o Simón. Pero la historia real no es solo esa. Sino la siguiente
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2047
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2047 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2047 para Android
Acceda a la versión completa del contenido
Apología del cemento
El valenciano ha sido uno de los nombres propios de la recién terminada temporada 2026…
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…