La Pincelada

Así está el patio ¡madre mía!

José Luis Benlloch
jueves 09 de enero de 2014

Los profesionales desperdigados en la incertidumbre; las primeras ferias asomando en el horizonte; los ganaderos esperando a los veedores como esperan el agua de mayo... y tareas más urgentes, ahí andan… por barrer. Ese es el panorama.

Los toreros aspirantes al relevo rezando como quien dice para que el pleito de Sevilla se solucione más adelante y ya me entienden; los más sesudos pensadores cavilando argumentos que den una explicación a un conflicto que no es más que un sinsentido que por cierto ha olvidado que las venganzas más dolorosas siempre apuntaron a la cartera de los empresarios; las banderías mediáticas parecen tomar posiciones para lo que se avecina... Y si todo eso se produce en el amparo de los despachos, poco más allá, en el tercio de la actualidad, con el Plan de Fomento de la Tauromaquia aprobado, sus padres saludan plácemes por mucho que sus efectos no superaron todavía la categoría de no natos; los profesionales desperdigados en la incertidumbre; las primeras ferias asomando en el horizonte; los ganaderos esperando a los veedores como esperan el agua de mayo, ahí sí que cambiaron las cosas y tanto que cambiaron, lo que antes se tenía por una plaga ahora es una ilusión que no llega... y tareas más urgentes, ahí andan… por barrer. Ese es el panorama.

Y no hay poco que barrer en un negocio tan especial como este en el que los veedores, que son empleados de las empresas, los mandan los toreros y les pagan los ganaderos; los mayorales que son empleados de los ganaderos, les pagan los empresarios; la seguridad social de las cuadrillas, que son gente de los toreros o de sus eseas, la pagan los empresarios; en la casa que pagan los empresarios manda la policía sin necesidad de dar una patada en la puerta, usted pasa, usted no pasa… Total, un lío. ¡Ah! y en Valencia un conseller de los que se supone tiene que ceder autoridad al Plan Nacional de Fomento de la Tauromaquia incluye los bous al carrer en la enseñanza de los institutos, lo que no me parece mal -ni bien- y se olvida de la tauromaquia formal de la plaza. Seguramente o será casualidad, no me señalen de mal pensado por favor, porque cree que en el carrer hay más votos que en la plaza. O directamente porque no tiene idea ni asesor que le diga quién es quién en la cuestión del toreo. La noticia da que pensar sobre lo que las autonomías van a dar de margen al Plan Nacional. Difícil lo tiene el año nuevo. Suerte.

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