El cuarto de nombre Pitilloso resultó un taco y así lo aplaudieron algunos aficionados de salida. Fue al caballo galopando y Juan Carlos Sánchez le recetó un gran puyazo sujetando a toro y cabalgadura. Y es que Pitilloso es de esos toros que un torero sueña encontrarse en las primeras del año por cómo colocó la cara y el celo con el que quiso coger siempre los vuelos. Manzanares le apretó bajándole la mano y respondió el astado yendo humillado hasta donde el torero quiso llevarlo cosido a su muleta. Toro para empacharse de torear por ambos pitones y con el que José María pudo expresar su toreo profundo. Toro premiado con vuelta al ruedo. Manzanares cortó solo un trofeo al fallar con la espada en el primer intento.

