Los toros de Victorino Martín ofrecieron un juego variado y exigente, con ejemplares de distinta condición pero todos con interés. Desde la aspereza y complicación del primero y segundo, hasta la clase y bravura del tercero, premiado con la vuelta al ruedo. El cuarto, noble y encastado, permitió una labor templada, mientras que el quinto, exigente y difícil, puso en aprietos a su matador. El sexto, con transmisión y casta, completó un conjunto de toros con matices y mucha personalidad.
En el ruedo, Rubén Pinar tiró de oficio y firmeza ante sus dos toros, destacando su tesón y solvencia. Alejandro Peñaranda mostró disposición y entrega, sobre todo con el complicado quinto, al que consiguió momentos de lucimiento. Samuel Navalón dejó la mejor imagen, entendiendo con claridad a su lote, toreando con temple y valor, aunque resultó cogido en ambos turnos. En conjunto, la terna afrontó con actitud y recursos la seriedad de los victorinos, saliendo bien librados de una tarde exigente.
Casas Ibáñez (Albacete), jueves 28 de agosto de 2025. Toros de Victorino Martín, el tercero, premiado con la vuelta al ruedo. Rubén Pinar, oreja y dos orejas; Alejandro Peñaranda, oreja y dos orejas; y Samuel Navalón, dos orejas y rabo y oreja. Entrada: Dos tercios.