Pasadas unas horas de sus dos actuaciones en la Feria de Abril de Sevilla en apenas 48 horas, Borja Jiménez tenía sensaciones encontradas, "de un lado, estoy feliz por cómo he podido estar y que he tenido en mis manos dos Puertas del Príncipe, pero al mismo tiempo fastidiado porque se me han escapado por culpa de la espada". Al torero le queda la satisfacción de que "he visto a Sevilla entregada, tengo la sensación de que ahora sí que he entrado en Sevilla".
La espada, la maldita espada cabría decir, le cerró la puerta de la gloria en la Real Maestranza hasta en dos ocasiones. Borja Jiménez no se explica bien lo que le ha sucedido en esta feria. "El año pasado tuve una buena racha y este mismo año los estaba matando bien. Ya solo me queda seguir entrenando y mejorar".
De sus dos tardes en Sevilla, el torero de Espartinas reconoce que "ha sido difícil pasar de un día con la de Victorino Martín, que tiene sus teclas, a otro encaste como el de la corrida de Matilla, porque son embestidas distintas, por eso hay que estar muy preparado y mentalizado, entrenar para torear todo tipo de toros, entender los toques, las alturas, las distancias, en fin, es parte de la preparación. Estoy contento de haber podido adaptar mi toreo a dos tipos de toros tan diferentes". Siente una especial alegría porque sonó la música cuando toreó de rodillas al sexto del lunes, "ya que dicen que en Sevilla no gusta el toreo de rodillas, pero cuando las cosas se hacen con verdad, también Sevilla se entrega".
"El año pasado tuve una buena racha con la espada y este mismo año los estaba matando bien. Ya solo me queda seguir entrenando y mejorar"
En la corrida del lunes, Borja Jiménez le brindó su primer toro a Morante de la Puebla. "Le dije que era un privilegio poder torear a su lado, que había marcado una época en el toreo y que me alegraba mucho. Cuando toreaba poco tuve la suerte de poder estar muchos días en su casa y ahora nuestra relación se ha reforzado mucho. Por eso es un sueño torear con él en Sevilla. Disfruto mucho al verlo".
Tuvo que ponerse delante del toro que hirió a Morante. "Era mi obligación. Estaba arrollando por el lado izquierdo, pero le vi cualidades por el lado derecho. Pero cuando un toro hiere a un torero que es amigo se sienten cosas muy especiales, eso impresiona mucho. Por eso el toreo tiene tanda verdad. Hay que tener la mente muy fuerte para ponerte delante del toro que ha cogido a un compañero".
"Cuando toreaba poco tuve la suerte de poder estar muchos días en su casa y ahora nuestra relación se ha reforzado mucho"
Ahora viajará para torear en Aguascalientes (México), pero en el horizonte está Madrid por San Isidro, pero muy especialmente la tarde del 7 de junio con los seis toros. "Es un día muy bonito, pero es muy arriesgado. No será fácil, pero estoy preparado y mentalizado. Confío que ese día la espada funcione mejor que en Sevilla".
Antes de terminar, vuelve al recuerdo de Sevilla, "porque ha sido una feria importante, es una pena lo de la espada, pero queda la rotundidad que he podido mostrar. Entiendo que las orejas dan mucha fuerza. También lo da mi forma de afrontar estas dos corridas. Me queda la impresión de que he entrado en Sevilla".
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Borja Jiménez: "Ahora sí creo que he entrado en Sevilla"
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