Borja Jiménez hará este 10 de julio su tercer paseíllo -tiene un cuarto como novillero en 2014, año que triunfó frente a novillos de El Parralejo- como matador de toros en Pamplona. El rubio torero de Espartinas debutó en esta plaza como torero de alternativa con los toros de José Escolar dando una extraordinaria dimensión y vislumbrando lo que ha venido después en los principales escenarios. Al año siguiente, en 2024, triunfó a sangre y fuego, cobrando una dura cornada al entrar a matar de un toro de La Palmosilla.
"Estoy feliz de volver a estar anunciado en San Fermín y más después de mi tercera puerta grande en Madrid, eso hace que vaya a las siguientes ferias con una motivación mayor. Este es el tercer año que voy a Pamplona, el primero entré por la vía de las duras, triunfé y al año siguiente, el pasado, di un paso adelante en mi carrera. Me pegó una cornada un toro de La Palmosilla entrando a matar pero pude cortarle las dos orejas y ese triunfo tuvo más repercusión aún y me sirvió para cerrar más carteles", afirma.
El sevillano está anunciado en un cartel importante y con una ganadería, la de Victoriano del Río, ligada a su carrera y a algunos de sus principales triunfos. "Este año voy colocado en un cartel con mucha categoría, de figuras, y con Victoriano del Río, una gran ganadería, tengo un puesto privilegiado dentro de Pamplona y estoy muy ilusionado porque la Meca ha respetado el triunfo del año pasado. Pamplona siempre fue muy justa con los toreros y ganaderías, y allí los triunfos siempre tienen recompensa, y eso siempre hay que agradecérselo a la Meca".
Borja Jiménez llega a Pamplona con el aval de haber triunfado tres años en Madrid, reconocimiento que no en todas las plazas se le está respetando: "Voy viendo la recompensa muy poco a poco después de tantos años. Siempre he buscado un sitio de privilegio en el toreo y lo voy alcanzando. Aunque tengo muchas cosas por delante que conseguir todavía, pero estoy en el camino".