Debutaba en Ceret el novillero catalán de Hospitalet de Llobregat Mario Vilau, y como no podía ser de otra manera se fue directo a la puerta de toriles para recibir al tercero. Tiró de garra con el capote, y dejó una media en la que se gustó. No fue de gran lucimiento el tercio de varas. La gran esperanza del toreo catalán brindó a los tendidos de una plaza que siente como suya. Vilau estuvo acertado midiendo tiempos y distancias, además imprimió gusto en todo lo que hizo. Se le vio toreado. Firme de plantas, aguantó los tirones que le daba Napolitano, que a punto estuvo de cazarlo, sabía el de Quintas lo que se dejaba atrás. Se ajustó en las bernadinas finales, apretadas. Y se atracó de toro cobrando una estocada arriba pero algo trasera y suelta. Ahí quedó la firmeza del novillero, que cortó una oreja.
Como no podía ser de otra manera, recibió Mario Vilau en la puerta del miedo y de rodillas al que cerraba la mañana. Fue devuelto por su evidente falta de fuerzas al blandear de la pata por cojera. En su lugar salió un sobrero del hierro titular, al que Vilau también recibió a portagayola. Bueno fue el último puyazo de Galván, haciendo sonar las palmas del respetable. Brindó el novillo a François Garrigues, presidente de la Adac. Fue a por todas Mario, en el centro del ruedo, muleta en la derecha y cuajando una tanda portentosa, imponiendo su mando. Muletazos profundos los del catalán, sobre todo por el pitón derecho, y aguantando las miradas de Canadiense en los pases de pecho. Metida la gente con le novillero en la faena y muy metido Vilau en la labor. Bueno fue el de Quintas, con buen son en la embestida sobre todo por el pitón derecho. No volvió la cara el espada por el izquierdo, logrando pasajes de buen nivel. Se tiró a matar o morir. Estocada entera y trasera. Fue volteado feamente Vilau, haciendo el novillo por él en el suelo y mostrando síntomas de cojera al levantarse. Cortó una oreja y se le pidió con fuerza la segunda. Ovacionado el novillo de Quintas en el arrastre, a la postre el mejor del encierro.
Tras salir a hombros, Mario Vilau pasó a la enfermería para ser operado de una cornada.
Se fue a portagayola Jesús de la Calzada para abrir la novillada de este domingo, el festejo que habría feria tras la suspensión ayer de la corrida de Saltillo por lluvia. El ensabanado de Quintas salió correoso en el capote y se templó más en el caballo. Entró en varias ocasiones en el peto, arrancándose de lejos. Los puyazos fueron un algo traseros pese a las palmas que se llevó el varilarguero al retirarse del ruedo. Solventó la cuadrilla en banderillas. Virgencito llevó, en los primeros tercios de la lidia, la cara siempre a media altura, y cuando De la Calzada cogió la muleta ya se encargó de cambiar ese son doblándose con él en el tercio. Pronto cogió la izquierda para probarlo por ese pitón, embistió el de Quintas protestando más por ahí. Con la derecha se enceló el novillero, queriendo meter en el canasto al utrero. Se cruzó Jesús hasta el punto de sufrir varias coladas, cuando le vio el sitio lo pasó queriendo llevarlo largo. Cuando lo toreó con suavidad respondió mejor Virgencito, y cuando le bajó la mano no tuvo mal son en la embestida. Metió la mano con habilidad, pero cobró una estocada que si bien entró entera se fue algo caída y cruzada.
Recibió al que hizo cuarto Jesús de la Calzada en la puerta de toriles, pero no de hinojos, en pie como una vela y con el capote a la espalda. Le siguió así el saludo, yendo en busca del utrero que salía suelto. Le sorprendió Pensionista arrollándole, y quedando el novillero tendido en el suelo. Al ser conducido a la enfermería se puso en pie, se quedó en el ruedo, y tras unos minutos en los que recuperó el aliento regresó a la cara del animal tras el tercio de varas. Brindó la faena a Damián Castaño, presente en el callejón. Más parado este de Quintas, que además fue tardo en la muleta. Cabeceó en los finales y no rompió en ningún momento. Lo intentó el novillero por ambos pitones, se le vio mermado de facultades tras la voltereta con el capote. No estuvo confiado con la espada y pinchó en varias ocasiones. Al final lo despachó de media estocada trasera. Se pitó al utrero en el arrastre.
No se quiso quedar atrás Pepe Luis Cirugeda, que también se fue a la puerta de chiqueros. Tuvo emoción la salida de Caperucito, apretando en la larga de salida y posteriormente en las que le recetó el novillero también de rodillas en el tercio. Picó mal Majada a este segundo de Quintas. En banderillas, buscó Adalid el lucimiento, mejor estuvo en el primer par, no acertó en el segundo y volvió a pasar de nuevo. Se llevó el susto Villalobos, que estuvo a punto de ser prendido. Destacó Cirugeda en una tanda por el derecho, templando y componiendo bien. Duró poco. Para terminar la faena buscó el efectismo de rodillas. Sirvió la media estocada que dejó el espada, que estaba algo tendida. Se llevó palmas el de Quintas en el arrastre.
Una nueva portagayola en el quinto, no le faltó ganas a la terna en esta calurosa mañana. Se picó trasero en este tercio a un novillo de Quintas que no terminó de definirse y no acertó la cuadrilla con los rehiletes. Pepe Luis Cirugeda brindó a los tendidos para irse después al centro del chico ruedo ceretano de rodillas. Más soso este Moneda en la franela, que tampoco estuvo sobrado de fuerzas. Lo probó por ambos pitones sin decir nada. Comprensibles las ganas del novillero por agradar, pero alargó en exceso una faena que no iba a ningún lado, se lo reprocharon los tendidos. Pinchó en varias ocasiones y usó el descabello.
Ceret (Francia). Domingo 13 de julio de 2025. Novillada picada matinal. Novillos de Quintas y Hnos. Quintas Parras (1º y 3º), bien presentados y de juego desigual; el mejor, el sexto. Jesús de la Calzada, ovación con saludos y silencio; Pepe Luis Cirugeda, ovación con saludos y silencio; y Mario Vilau, oreja y oreja con petición. Entrada: Dos tercios.