A estas alturas tan solo nos queda un mes, treinta y pico días, de temporada europea. Qué rápido pasa todo. Pero no es un mal año. Si olvidamos la política, la crisis, los antis y el medio toro insoportable, no será mal año. ¿Qué quiere decir esto así tan genérico? Muy fácil: que si arreglamos las cuatro o cinco cosas importantes que ahora nos ahogan, la Fiesta sí tendría un buen futuro. ¿Dónde está el secreto? En mirarnos en los espejos que funcionan. Por ejemplo: en plazas como Madrid o Bilbao donde sale el toro y donde la seriedad, al menos, está garantizada. Y casi siempre lo uno lleva a lo otro. Se ha dicho en voz alta lo grande que ha sido la Feria de Bilbao. Y es verdad. Gran feria y gran espectáculo. Pero no se ha dicho del todo lo clave que fue este año la feria de Madrid. Además de algunas figuras grandes, ocho o nueve toreros jóvenes dijeron “aquí estoy yo y valgo para funcionar”. Lo triste es que a muchos no les han hecho ni puto caso.
El valenciano ha sido uno de los nombres propios de la recién terminada temporada 2026…
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…